Si te sobran semillas de una siembra, puedes guardarlas para la temporada siguiente sin que pierdan calidad. La clave está en mantenerlas tal y como vienen, en su envase original bien cerrado y en un lugar seco, resguardadas de la humedad y de los cambios bruscos de temperatura.
Conservadas así, muchas variedades aguantan en buen estado de un año para otro, lo que te permite aprovechar al máximo cada compra y tener listas tus semillas para volver a sembrar cuando llegue el momento. Si tienes dudas, estamos aquí para asesorarte.