La gran mayoría de los fitosanitarios se agrupan en dos familias según el momento en que entran en juego. Los preventivos se aplican antes de que aparezca el problema y actúan como un escudo: protegen el cultivo frente a las plagas y enfermedades típicas de cada temporada, y son la mejor baza cuando ya se sabe qué riesgos acechan en cada época.
Los curativos, en cambio, entran en acción cuando el daño ya está hecho; su misión es frenar el avance de la plaga o la enfermedad y salvar todo lo que se pueda del cultivo afectado. En la práctica, lo que mejor funciona es jugar con las dos cartas. Si no eres capaz de identificar los síntomas, nuestros expertos en productos fitosanitarios en Ourense te ayudan. ¡Llámanos o ven a vernos!